Mirando la política chilena tras las elecciones de 2025 puede
ser útil analizar la forma como los distintos partidos enfrentarán los próximos
años. Hay que plantearse en un contexto de teoría de juegos. Al respecto hay
hechos claros, mientras otros dependerán del posicionamiento de los actores
principales. En consecuencia distingo
elementos independientes, que no dependerán de lo que hagan otros, de aquellos
que precisamente se desenvolverán a partir de las actuaciones de los primeros y
de otros factores coyunturales.
Parto de la base de que en las elecciones de este 14 de
diciembre el ganador será Jose Antonio Kast. No asigno demasiada importancia al
margen de la victoria en tanto esto pronto se olvida y pasan a primar las
correlaciones de fuerza del Congreso, que ya está definido.
Comencemos entonces con los Factores Independientes, en que
situamos en primer lugar al nuevo Gobierno.
Kast hará una alianza de gobierno con la UDI con gran
certeza. Republicanos viene del mismo tronco y, mientras estos tienen la fuerza
electoral creciente, los segundos tienen cuadros técnicos relevantes y
necesarios para la gestión. Es muy probable que la UDI vea renovada su
directiva reforzando en ella la presencia de lideres mas conservadores. El
retorno de Longeira, Victor Perez y otros cercanos al sector mas duro es
altamente probable, atendido el pobre resultado electoral obtenido por los
sectores liberales que han gobernado el partido en los últimos años.
El entorno del gobierno se complementa con Renovacion Nacional,
Libertarios y el Partido Social Cristiano.
RN intentará subirse al gobierno. Es un partido con mas
vocación de poder que de complejidades ideológicas. Sin embargo, será una
reunión no exenta de tensiones. El caciquismo de los Ossandón, de Carlos
Larraín y Desbordes, entre otros, va a generar ruidos a los que los
republicanos no están acostumbrados. A las primeras dificultades se van a
empezar a escuchar voces disidentes que pueden ser muy dañinas para el gobierno.
No es seguro que RN permanezca los 4 años en el eje del gobierno.
Libertarios se plegará al gobierno de emergencia, pero solo
en ese sentido. Es todo lo contrario a RN, en tanto tienen un
centro ideológico claro, y deben mostrar a sus bases que eso no se transa. Por
lo tanto es esperable que tengan voces disidentes al momento en que el gobierno
deba llegar a acuerdos con sectores de centro para llevar adelante sus
proyectos. Sin embargo serán mas predecibles que RN en tanto la fuerza de este
grupo está mas en lo ideológico que en los liderazgos locales.
Los Social Cristianos serán un apoyo para Kast. Tienen mucha
sintonía ideológica y personal. Es un sector conservador, igual que
Republicanos. Su escasa fuerza parlamentaria se alineará mas con Republicanos
que con libertarios.
La Segunda variable independiente corresponde a la alianza
entre el el Partido Socialista y el Partido Comunista
Ambos partidos obtuvieron una base parlamentaria relevante,
sin embargo sus proyectos unitarios son de mas largo plazo. Ellos han visto, en
Chile y en el mundo, como los trabajadores han migrado de opciones de izquierda
a opciones populistas o de derecha. Culpan de ello al identitarismo con que se
han encandilado tras la caída de los socialismos reales. La preferencia por
esta alianza y la exclusión del Frente Amplio deriva precisamente de que estos
tienen una muy baja fuerza en esta área. Esta alianza buscada excede el marco
táctico, para transformarse en una estrategia de largo plazo. La izquerdización
del PS responde a una percepción de que el mundo laboral, principal sostén del
sector, está en riesgo, lo que puede implicar la desaparición del mismo, tal
como ha ocurrido en muchas partes del mundo desarrollado.
Este sector hará una oposición férrea a Kast,
particularmente en materia económica. El PC votó en contra de muchas leyes de
seguridad en el gobierno de Boric, y lo lógico es que sigan haciéndolo en el
futuro.
Sin embargo hay un grado de probabilidad importante que luego
de las elecciones se produzca un quiebre en Partido Comunista. La convivencia
interna de sectores mas jóvenes encabezados por Vallejos, Jara y Cariola,
minoritarios en la interna del partido, chocará con los sectores mas tradicionales
dirigidos por Carmona y Jadue. La salida de un numero relevante de parlamentarios
de la nueva tendencia puede implicar un debilitamiento de la alianza,
especialmente si ellos se dirigen al Frente Amplio, con los que tienen mas
afinidad.
Las dinámicas anteriores serán los pilares en torno a los cuales se alineen el resto de las fuerzas políticas. Serán los polos principales de la gestión. El resto de los partidos desarrollarán sus estrategias en función de esta polaridad y se alinearán en torno a ellas.
Aquí vemos sus opciones estratégicas:
En Primer lugar, el Frente Amplio.
Despojados del poder y relegados de la alianza PS-PC el FA
resulta una incógnita. Mantiene una fuerte presencia parlamentaria, comparable
a la suma del PS y del PC. Sin embargo, la derrota que representa la pérdida
del gobierno y su escaso legado deberá implicar una revisión de sus
estrategias. Centrarse el medio ambiente y el feminismo en momentos en que las
prioridades ciudadanas van por el lado de la seguridad y la economía los
obligará a replantearse. No será fácil. La unidad del partido esconde la
diversidad interna. No es descartable una escisión, pese a los liderazgos de
Boric y Vodanovic. Beatriz Sanchez, la adulta en la sala, está llamada a poner
orden desde el Senado. El partido puede verse reforzado si parte de la bancada
menos doctrinaria del PC se pasa al Frente Amplio o si, como independientes,
establecen un acuerdo con este. Sin embargo, su proyección o decadencia futura
dependerá de cómo procesen lo ocurrido en Chile en los últimos 4 años y mas
aun, los eventos desde 2019 en adelante. Si irán a competir por quien es mas
radical con el eje PS-PC o se allanarán a una oposición táctica es incierto. Su
ideología llama a lo primero, mientras que la experiencia de gobierno puede que
incline la balanza para el otro lado. Incierto.
Otro partido en situación compleja es la Democracia Cristiana. Con 3 senadores y 5 diputados, la DC mantiene una fuerza relevante, que puede ser decisiva en muchas votaciones. Sin embargo los electos están decididamente escorados a la izquierda, ante el desembarco de toda la ala derecha del partido. Probablemente sigan en una oposición radical al gobierno, salvo que se vean aislados y deban hacer ejercicios tácticos para tener cierta relevancia, especialmente si otros sectores de izquierda lo hacen. La radicalización los llevará a ser invisibles e indistinguibles en comparación con el eje PS-PC. Pero quizá esa es la condena que finalmente pesa sobre este dinosaurio: un dinosaurio destinado a la extinción. Pero es un muerto que aún puede dar algunas pataletas.
Hermanado, pero diferenciado de la DC está el Socialismo Democrático. El PPD, el Partido Liberal y el Partido Radical, este en menor medida por haber sido disuelto, salvaron los muebles en la pelea por los cargos. La lucha entre el eje PS-PC y el FA los va a dejar aislados. En general, sus parlamentarios electos responden a perfiles moderados. Del mismo modo, resienten haber sido el sostén del gobierno de Boric y haber sido, a la vez, el pato de la boda. A este respecto, es posible concluir que en este sector hay un bolsón de votos en el parlamento que no será inaccesible para José Antonio Kast, en la medida de que pueda tener la flexibilidad para atraerlos y concederles algunos puntos. Lo difícil para este será hacer eso sin que Libertarios lo sienta como una traición de principios.
El PDG es la niña bonita del parlamento. O a lo menos eso creen ellos. Parisi salió de la elección como el gran árbitro, sin embargo enfrenta dos desafíos importantes: en el frente interno ya se han visto disensos entre sus parlamentarios. Es posible que comience un desangre, tal como aconteció en la legislatura anterior. Por otro lado, su relevancia solo se da en la cámara de diputados. No tiene presencia en el Senado. Y en la Cámara de Diputados, tal como hemos señalado mas arriba, hay otros bolsones de votos a los que se puede acudir. Por una u otra causa, el PDG puede caer en la irrelevancia si utiliza su fuerza parlamentaria de manera exagerada. ¿Es posible ver acuerdos del PDG con el Socialismo Democrático para competir en la centralidad opositora al eje PS-PC? En principio la respuesta es afirmativa, pero hay diferencias culturales que lo hacen difícil. Dependerá de su inteligencia la posibilidad de que sus 14 diputados les den réditos proporcionales. Pero no se ve fácil.
Mirando hacia el centro Evópoli, Demócratas y Amarillos
enfrentan un desafío similar. Los tres partidos han sido disueltos (con reclamaciones
pendientes) fruto de su discreto desempeño electoral. Sin embargo, sus 4
senadores y 3 diputados son imprescindibles para el gobierno. ¿Se integrarán al
mismo? Parece una opción lógica. Sin embargo, al menos Demócratas y Amarillos
debieran hacer el esfuerzo por reinscribirse como partido único. Evópoli puede
optar por unírseles, por reinscribirse o por adherir a la UDI o RN. Una UDI mas
conservadora no les resultará simpática. Los disensos históricos con la
flexibilidad ideológica y táctica de RN tampoco parece que les hará encontrar
ahí un camino accesible. Acceder a responsabilidades gubernamentales,
especialmente si se refiere a ministerios políticos, solo hará que la
redefinición de su estructura interna se postergue, y con ello, su viabilidad
futura como centro político. Pero a veces al tentación del poder es mas fuerte.
Y algunas personalidades del sector son bastante adictos a él. La situación
argentina, donde el PRO ha sido invisibilizado por los libertarios debiera ser
una alarma, no solo para estos tres partidos, sino que también para Renovación
Nacional.
Finalmente nos queda el Frente Regionalista Verde Social, la
PYME de Mulet. Este partido es un sobreviviente. Ha navegado por todos los
océanos del espectro político. Desde la centro derecha hasta la extrema
izquierda. Con una flexibilidad táctica asombrosa, se podrá unir a la
estrategia de cualquiera de los sectores señalados. Imprevisible.
En resumen, se ve claro que el eje antagónico de los
próximos 4 años será el del gobierno con la alianza PS-PC. El resto de los
partidos arbitrará entre ellos. La buena noticia para Kast es que puede buscar
votos no solo en el Partido de la Gente. Va a tener un variopinto grupo de
partidos de los que puede obtener los escasos votos que le faltan para obtener
mayorías en ambas cámaras. Pero para eso necesita obtener resultados prontos.
Los alineamientos, incluso en los partidos de derecha, son débiles, y cualquier error puede hacer que quede solo.
El acto de equilibrio que requiere su llamado Gobierno de Emergencia no es
menor.
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