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sábado, 7 de enero de 2012

GOBIERNO MILITAR, DICTADURA Y EDUCACIÓN

Denominar al Régimen imperante en Chile durante el período 1973-1988 como Gobierno Militar es una afirmación verdadera. Llamarlo Dictadura también. Otros nombres se le pueden dar: gobierno neoliberal, gobierno autoritario, autocracia, etc. Toda denominación intenta describir los aspectos principales del objeto que intenta definir. Quien utiliza una formula u otra lo hará en la perspectiva de aquello que represente los aspectos mas significativos del objeto que intenta describir, obviamente desde su propio prisma. La carga ideológica implícita en todo sustantivo resulta entonces ineludible, sin que ninguno de ellos represente necesariamente una falsedad. Es perfectamente legítimo que cada persona interprete desde su propia perspectiva un hecho, sin que ello implique la negación del hecho en si mismo.

Distinto es el caso de denominaciones que tienden a desvirtuar la esencia del significado. Cuando al mismo Gobierno de Pinochet se lo denominó de "salvación nacional" o cuando se señala a los gobiernos chino o cubano como democráticos, se tergiversa su naturaleza, implicando realidades que no existen, y no tan solo enfatizando un ángulo específico del mismo. Hay una diferencia entre el énfasis de una parte de un fenómeno y la intención positiva de vestir dicho evento de ropaje que jamás ha tenido.

Hecha esta diferenciación entre acepciones legítimas e ilegítimas, cabe preguntarse por el alcance de los hechos que generaron la polémica en torno al nombre dado al gobierno de Pinochet. Esta denominación fue modificada en un documento referido a las Bases Curriculares para el sector de historia para 6º básico. Las Bases Curriculares son definidas por el Ministerio de Educación con acuerdo del Consejo Nacional de Educación, un organismo autónomo regido por la Ley General de Educación del año 2009. Estas Bases Curriculares son los contenidos mínimos que deben contener los programas de estudio. No son los programas en si mismos, sobre los cuales las distintas comunidades educativas tienen amplia libertad de proponer los énfasis que estimen.

De esta forma es bastante irrelevante cómo se denomine al período 1973-1988 en las Bases Curriculares, en tanto cada texto de estudio, y cada Programa adoptado por cada comunidad educativa puede poner los énfasis que estime del caso. Esto es lo que se denomina Libertad de Educación.

Este hecho nos regresa al amplio debate surgido el año pasado en torno a la educación. El Movimiento Estudiantil y un sector importante del mundo político buscan desmantelar el sistema de financiamiento compartido, especialmente cuando se trata de sostenedores con fines de lucro. La existencia de la mas amplia variedad de oferta educativa permite a los padres encontrar aquellas instituciones que presenten modelos educativos mas acordes a su sistema de valores. Cualquier restricción que no vaya en el sentido de garantizar que las Bases Curriculares sean cubiertas por los planes y programas, y de que existan las condiciones físicas que garanticen que el proceso educativo sea eficaz, resulta ilegítima. La orientación ideológica, como el destino y uso de los recursos, son aspectos en los que el Estado no debiera tener competencias para involucrarse.

viernes, 7 de octubre de 2011

Monólogos Educativos Paralelos

Debo reconocer que leer el acta de la segunda reunión del Ministro de Educación condiversos colectivos de estudiantes y profesores fue bastante difícil. Me hice el propósito de leerla de pe a pa, aunque debo reconocer que hice una lectura diagonal de algunos párrafos. No hice mas que leerla una vez para quedarme con la sensación ambiente, sin entrar en la letra chica, que en el caso de transcripción de reuniones verbales, siempre puede llevar a conclusiones equivocadas.

Este posteo no habla entonces de un análisis de ideas y argumentos, sino que de la sensación que me quedó de la lectura. He tratado de hacer de termómetro, mas que de diagnosticar la enfermedad en sus méritos clínicos. Los argumentos de ambas partes han sido repetidos constantemente, y la reunión poco nuevo aporta al respecto. En este sentido me parece que es mucho mas relevante el cómo se dice, que el qué se dice. Y hecho esto, puedo decir varias cosas que considero observaciones relevantes:

  1. Los distintos actores parecen hablar para sus propios públicos. Hacen referencia a sus posiciones ideológicas y programáticas. En este sentido no se establece un diálogo, sino mas bien un conjunto de monólogos paralelos. Cada uno expresa sus ideas a la vez, sin conceder nada a la contraparte, ni moverse de su eje. Los estudiantes y el Colegio de Profesores insisten en que la educación es un derecho universal, y como tal debe ser gratuita para todos, mientras que el Gobierno se centra en la focalización del gasto y principio de subsidiariedad. Los textos me recuerdan a Liberty Valance y las conversaciones con que nos divierte los sábados en la revista homónima de El Mercurio.
  2. Este cariz marcadamente ideológico hace que la discusión verse sobre la visión de la educación, mas que sobre las medidas propiamente tales. Resulta entonces un diálogo imposible. Son el rabino y el sacerdote hablando sobre la divinidad de Jesus. Nunca se pondrán de acuerdo en este punto, sin perjuicio de que una conversación sobre la naturaleza humana y otros valores puede ser muy iluminadora entre ellos. Si todas las partes asumieran que la posición del contrario es distinta, pero válida, la discusión se debería centrar en qué medidas pueden adoptarse que satisfagan la posición propia y, a la vez, no contradigan la del otro, y no en discutir acerca de la ideología misma. Esta es la única manera de transformar una serie de monólogos paralelos en un diálogo real y fructífero.
  3. Resulta muy difícil que el Gobierno se pueda entender, en una misma reunión, con estudiantes que provienen de vertientes tan diversas. Sin duda que se nota la diferencia sustancial en el discurso de Camila Vallegos y Giorgio Jackson comparado con los dirigentes de universidades regionales y, mas aun, de los secundarios. El discurso fundamentado contrasta fuertemente con la repetición de slogan y  la no-argumentación agresiva. Asimismo, los estudiantes tienen intereses distintos según sus realidades propias. Por ejemplo, los liceos técnico-profesionales manifestaron un desinterés por el tema de la gratuidad universitaria y centran su peticiones en la re-estatización de Institutos Profesionales como el Inacap, y en una PSU diferenciada. En este sentido, hace lógica diferenciar el diálogo entre los distintos actores involucrados. Esto no tiene por objeto dividir el movimiento, sino que ofrecer a cada uno lo que específicamente puede requerir.
  4. La necesidad de validarse frente a sus bases, y ser consistentes con sus propios discursos hacen que los mensajes unitarios se pierdan, o caigan muy entrelineas. El llamado insistente que hace Vallejos al gobierno al retirarse de la reunión es a recapacitar para poder avanzar. No cierra las puertas ni dice que no se pueden volver a reunir. Quiero leer en este llamado, mas que una interpelación al ministro,  un grito desesperado para que este pueda dar una señal que permita destrabar, algo que signifique llevar una prenda a la CONFECH. El Ministro Bulnes no dio ninguna luz que pudiera ser leída como debilidad. Quizá por convicción o quizá por estrategia no se movió de su posición. Vallejos y Jackson pronto tendrán que ceder sus asientos a nuevos dirigentes, quizá mas ultristas que ellos, por lo que no ve el beneficio en seguir negociando con ellos, cuando los verdaderos interlocutores están por venir.
El diálogo, en estos términos, resulta imposible. Sin generosidad por ambas partes no se ve solución posible. Esto es un ejemplo típico del dilema del prisionero. La generosidad y apertura de ambas partes puede generar el resultado óptimo para ambos, pero si cualesquiera de ellos toma esta actitud sin que el otro lo haga, significará para aquel una derrota de magnitud mayor. La desconfianza recíproca no ayuda en este sentido.

jueves, 18 de agosto de 2011

¿Qué es el Lucro en la Educación?

Lucro es una mala palabra. Ampliamente denostada, estéticamente fea, pero sobre todo, etimológicamente desconocida. El diccionario la define como la ganancia o provecho de una actividad o negocio. Desde este punto de vista, son actividades lucrativas tanto la que realiza un inversionista en la bolsa, como un barrendero en la calle. Se contrapone con actividades voluntarias, tales como las que realizan quienes participan en forma no remunerada en ONGs u otras efectuadas simplemente como hobby por las personas.

Desde una perspectiva jurídica, la ley reconoce distintos tipos de sujetos de derecho, según si estos persiguen o no lucro. Se denominan personas jurídicas con fines de lucro a los distintos tipos de sociedades civiles y comerciales, mientras que denomina corporaciones y fundaciones a aquellas que persiguen la beneficencia u otro fin altruista. La diferencia entre unos y otros no dice relación con el tipo de actividades que realicen, sino mas bien con el destino de los excedentes que estas generan. Las sociedades buscan que las utilidades que generen terminen beneficiando a sus socios o accionistas, mientras que corporaciones y fundaciones reinvierten sus beneficios a fin de incrementar las actividades que le son propias.

Desde un punto de vista económico, el lucro se ha asociado a las rentas de capital. Se contrapone, de este modo, a las rentas del trabajo. El mal nombre del lucro viene precisamente de la noción marxista de las rentas de capital, en tanto en dicha ideología estas constituyen la apropiación indebida de la plusvalía derivada de la explotación del proletariado por parte de los propietarios. Este desprestigio ha permeado a través de generaciones, a pesar del descrédito de la ideología que la sustenta.

A partir del siglo XX se ha valorizado, junto con las rentas del capital y del trabajo, aquellas que corresponden a la actividad gerencial y empresarial. La capacidad de organizar las actividades productivas, de ordenar los distintos factores que la comprenden, han sido reconocidas como fuente de valor diferenciador.

Cuando se habla de lucro en actividades como la educación, es necesario precisar de qué estamos hablando. Desde luego, nadie pretenderá que un profesor, un director de escuela o el personal auxiliar, estén impedidos de lucrar de las actividades que realizan. Resulta imposible, salvo quizá para algunas comunidades religiosas, realizar actividades educativas sin remunerar a los agentes que participan en ella. Por el contrario, prohibir el lucro en educación parece indicar que se quiere impedir la existencia de rentas de capital en aquellos que pretenden emprender un proyecto educativo. Esto no debiera comprender la remuneración de la actividad de gestión directiva, que representa un valor separado del capital.

Otra fuente de confusión es asociar la negativa al lucro con la gratuidad. Ambos no son sinónimos, si bien es posible encontrar casos en que ambos conceptos van de la mano. Sin embargo, mirando la dignidad de quien recibe el servicio, muchas ONG prefieren cobrar, aunque sea una cifra simbólica, por los servicios que prestan. El Hogar de Cristo cobra en las hospederías una suma menor a los indigentes que recibe. De carácter no simbólico, sino que bastante real, son los aranceles que Universidades como la de Chile y la Católica cobran a sus estudiantes, sin que por ello pierdan el carácter de instituciones sin fines de lucro.

En resumen, lo que debemos entender es que el movimiento estudiantil está pidiendo que ninguna institución educacional que reciba subsidios del Estado pueda distribuir a sus dueños rentas de capital. Para justificar esta posición se argumenta lo siguiente:


  1. El Estado no tiene por qué hacer transferencias a privados que vayan a lucrar con ellas.
  2. Se reconoce que los resultados promedio de los colegios subvencionados serían superiores a los municipales, pero ello se debería a la segmentación y selección de alumnos de aquellos, y no a una mejora efectiva en estándares educativos.
  3. Su existencia implica la existencia de una estructura educativa que profundiza la segmentación social en el país.
  4. El esquema de pago de subsidios por Asistencia perjudicaría a las escuelas mas vulnerables.

Sin embargo, reconociendo el valor de algunas de estas posturas, ellas responden a una visión parcial del sistema. Al respecto se puede argumentar:

  1. La separación entre lo público y lo privado es menos nítida de lo que se plantea. El Estado puede pagar a privados por la realización de actividades de interés público. Así, nunca se ha cuestionado la existencia de subsidios habitacionales por los que el Estado paga a terceros por la construcción de viviendas, ni la entrega de fondos Fondart para obras artísticas que tienen fines de lucro para sus autores, ni subsidios a la contratación de mano de obra o capacitación de trabajadores. Una lógica similar existe en las concesiones de obras públicas y el pago de peajes. Todas estas son actividades realizadas con fines de lucro, sobre las cuales el Estado considera que hay razones para subsidiar la oferta. No hay razones de principio que lo impidan.
  2. Puede ser amplio el espectro de estudios que determinen si la calidad del servicio prestado por las instituciones con fines de lucro es inferior o superior a la de la educación pública. Sin embargo, ello siempre responderá a promedios calculados sobre la base del sistema existente en la actualidad. Al ver la "letra chica", nos damos cuenta que tanto en el sector público como en el privado hay una amplia variedad de instituciones, de buena y mala calidad. El sólo hecho de tener o no tener fines de lucro no garantiza buenos o malos resultados per-se.
  3. La desviación de alumnos del área municipal a la subvencionada produce segmentación pero, a la vez, ha permitido que clases medias puedan aislarse de vicios del sistema público derivados de las rigideces del estatuto docente y de la peligrosidad intrínseca de algunas escuelas y liceos de sectores mas vulnerables. Mas que incrementar la segmentación, ha permitido que parte de las clases medias puedan dar un salto hacia adelante, que difícilmente podría realizar en el esquema público genérico. 
  4. La base del problema no está en la escuela subvencionada, sino que en la mala calidad del sector público. Una educación pública de calidad es la que pone presión al mejoramiento del sector privado, y no al revés. ¿Quién prefiere pagar por un servicio si es de inferior calidad a aquel que se presta en forma gratuita. 
  5. Llama la atención el debate en torno al plebiscito que se plantea para elegir un sistema educativo. Aquellos que lo proponen son los mismos que plantean que los apoderados se ven excesivamente influidos por el marketing y la apariencia para elegir un colegio subvencionado por sobre uno público. Se plantea que el ciudadano está bien informado acerca de las bondades de un sistema educativo por sobre otro, pero es lerdo al momento de elegir la mejor escuela para su propio hijo.
  6. Se olvida la importancia que ha tenido el sector privado con fines de lucro en el desarrollo del nivel de cobertura educacional existente en Chile. Calidad no es cantidad, pero el volumen es una exigencia ética indesmentible, y el sector privado ha aportado grandes capitales para que este sea suficiente en nuestro país. ¿Por qué este esfuerzo no ha de ser remunerado? 
  7. Hoy se critica el pago de subsidios por asistencia, sin embargo se olvida lo importante que este resulta para asegurar la cobertura educativa, especialmente en tiempos en que el promedio de escolaridad de los padres llegaba a tercero básico. Esta exigencia no tenía sólo consecuencias educativas. Los programas de alimentación complementaria se basaron en la asistencia de niños a las escuelas, donde reciben su desayuno los niños. Altos niveles de asistencia favorecieron la disminución dramática de la desnutrición y otras enfermedades en Chile.
  8. En los tiempos actuales hay un genuino clamor por el reconocimiento de la diversidad en Chile, ya sea de carácter étnico, sexual o de cualquier otro tipo. Llama la atención que, por el contrario, se busque crear un modelo único y monopólico de educación. Sólo el Estado, las Iglesias o personas de alto patrimonio con ánimo filantrópico podrán educar. Un profesional de la educación o de otra área, no podrá acceder a crear un proyecto educativo, salvo para los mas ricos. De paso, al existir un agente educativo único o preferente, se profundizará la captura de la educación por parte de los gremios.


Toda la discusión en torno al lucro y la gratuidad parece, al final del día, una cortina de humo para esconder que el verdadero problema de la educación está en la sala de clases, donde un profesor guía a una treintena de niños. Que el dueño del local sea el estado o un privado sólo es importante en la medida en que influya en la motivación del docente para hacer mejor su trabajo. No está demostrado que esto lo haga mejor, de por si, el sector público o el privado. El punto es que, para mejorar la educación, debemos centrarnos en este vínculo mas que en el dueño del edificio. El Gobierno ha dado un paso gigante en este sentido al proponer diversas medidas que beneficiarán a la profesión docente. 

Se deben hacer diversos ajustes que permitan potenciar las bondades del sistema actual, que ha sido exitoso en masificar la educación, pero corregir las deficiencias que presenta en el plano administrativo y financiero que conspiran en contra de su calidad. El lucro está lejos de ser la madre de estas batallas.

sábado, 28 de mayo de 2011

LOS FRAUDES DE HIDROAYSEN



Se ha instalado en la opinión pública la idea de que el proyecto que pretende instalar turbinas generadoras de electricidad movidas por el flujo de las torrentosas aguas de los ríos ayseninos sería perjudicial para los ecosistemas y para el desarrollo de la zona y el país, respondiendo solamente a la avaricia de los complejos industriales y mineros de mas al norte.
El despliegue mediático de los opositores al proyecto se ve contrarrestado por un creciente esfuerzo propagandístico de la compañía que lo promueve. Este esfuerzo ha resaltado la disparidad entre quienes se esfuerzan en detener la aprobación de los embalses, preocupados del bien común, en contra de compañía que lo promueve, preocupada de sus intereses particulares.
Tal como nos lo recordara Juan Pablo II en la encíclica Centésimo Año, toda decisión de inversión tiene un componente ético. El que éste sea cuestionado por parte de la comunidad es perfectamente legítimo y que sus detractores se expresen es parte del juego democrático. Sin embargo, puede haber opiniones diversas a esta, basadas no en el interés particular de la empresa inversora, sinó que precisamente en los factores éticos que podrían aconsejar aprobarlo. Los que así pensamos sentimos la obligación de expresarnos, no por defender a una empresa en particular, con la cual carecemos de cualquier tipo de relación comercial, mas allá del vínculo indirecto que implica pagar la cuenta de la luz, sino por cuanto consideramos que el proyecto es beneficioso para el bien común, y su implementación traerá beneficios innegables en materia de superación de la pobreza e incremento del empleo, contención de la emisión de gases de efecto invernadero y desarrollo de sectores aislados del país.
Los principales argumentos de los ecologistas para rechazar el proyecto tienen componentes conservacionistas y económicos. Los resumimos como sigue:
1.    La preservación de ecosistemas únicos amenazando especies endémicas.
Patagonia sin represas plantea que el desarrollo del proyecto amenaza especies nativas, como nuestro heráldico huemul, y puede contribuir a destruir la parte de la Patagonia que tiene una mayor bio-diversidad
Sin embargo, la envergadura del proyecto no justifica en ningún caso el argumento. La superficie a inundar, según Hidroaysen, sería de 5.910 hectareas. Algunas comparaciones al respecto pueden ser interesantes para dimensionar qué significa este tamaño:
  • El Parque Pumalín, creado por Duglas Tompkins, uno de los promotores de Patagonia sin Represas, tiene un tamaño de 300.000 hectaeas, 50 veces mas que el área inundable de las represas.
  • El Parque Tantauco, creado por el Presidente Sebastián Piñera y ubicado en Chiloe, tiene una superficie de 118.000 hectares, casi 20 veces mayor que el área inundable.
  • Existen espejos de agua en las inmediaciones del embalse de tamaño significativamente mayor:  El lago General Carrera y el lago Cochrane tienen superficies de 185.000 y 32.000 hectáreas respectivamente.
La empresa ha dicho que el tamaño de la represa representa una mínima fracción de la región de Aysen. Sin embargo, al comparar su real dimensión con otros hitos geográficos próximos y relevantes puede dimensionar su insignificante impacto real en la biodiversidad, como en el cambio de temperatura de la zona que pudiera afectar los glaciares.

2.    Incremento del centralismo al inyectar energía barata a Santiago.

Por la distancia de los centros de consumo, la energía de Hidroaysen deberá transmitirse por líneas de corriente continua, que permiten una mínima pérdida en el proceso de traslado. Esta tecnología tiene la limitante de que debe desarrollarse de punto a punto, sin permitir ingreso y salida de energía en puntos intermedios. En este sentido es cierto que reportará acceso a energía barata para Santiago.

Sin embargo, se olvida que el sistema interconectado central actúa como vasos comunicantes. El liberar energía en Santiago, se permitirá que las centrales del resto de Chile abastezcan centros de consumos mas cercanos, principalmente en la zona centro sur del país. Por otro lado, exigencias del sistema de impacto ambiental obligaran a entregar energía mas barata a la zona de Aysen, promoviendo su desarrollo.

Finalmente, la exigua cantidad de población humana en la zona hace que la acusación de centralismo resulte bastante absurda. En toda la comuna de Caleta Tortel habitan menos de 600 personas, mientras que en Cochrane la cifra alcanza menos de 9.000.- almas.

3.    Profundización del supuesto monopolio en la generación de energía.

Patagonia sin Represas argumenta que la concreción del proyecto incrementará la posición dominante en el mercado de generación eléctrica de las dos empresas que llevan adelante el proyecto.

Efectivamente, Endesa y Colbun conjuntamente detentan sobre un 60% de participación en la capacidad instalada del SIC. Las cifras a marzo de 2011 son las siguientes:

Empresas
Total MW
Particip.
Endesa
        5,122
40%
Colbún
        2,621
21%
AES Gener
        1,717
14%
E.E. Guacolda
           610
5%
Pacific Hydro
           440
3%
Otros
        2,205
17%
Total General
     12,715
100%


Sin embargo, la puesta en marcha de Hidroaysen no implica una fusión de las dos empresas, sino la reunión de ambas en un tercer proyecto. Aun así, existe actualmente al menos un actor de tamaño relevante en el mercado que podrían amagar esta posición –AES Gener-, aunque detenta un mayor expertise en el área térmica.

No existen mayores barreras de entrada al mercado, aparte de la capacidad financiera. La incorporación de empresas como Suez en su proyecto Barrancones, retirado a instancias del gobierno, y Castilla, del empresario brasilero Eike Batista, demuestran que la entrada al sistema de nuevos actores es una opción real. Hay que recordar que hace 25 años, al momento de privatizar el sistema, Endesa concentraba prácticamente toda la generación hídrica del país, junto a detentar la propiedad sobre las líneas de transmisión. Los hechos han demostrado que la competencia no se ha visto dañada, sino que, por el contrario, ha aumentado en este cuarto de siglo.

Diversos expertos señalan que en los próximos 10 años Chile deberá superar los 20.000 MW de capacidad instalada. Esto significa que, descontado el aporte de Hidroaysen, quedarán 3.000 a 4.000 MW de capacidad por incorporar al SIC, permitiendo el acceso de nuevos actores.

El hecho de que el sistema eléctrico sea una industria altamente regulada implica también una limitación a eventuales conductas de abuso monopólico por parte de sus actores. El tema monopolico, por lo demás, ha sido y debe resolverse en las instancias competentes como el TDLC, y tiene poco que ver con las aprobaciones ambientales.

Todos estos argumentos dejan claro que los argumentos contra Hidroaysen son, al menos, discutibles. Un conjunto de situaciones políticas demagógicas, en conjunto con el fundamentalismo ambiental de algunos actores han manipulado a una opinión pública que arrastra tensiones acumuladas de meses complejos derivados del cambio de gobierno, y las secuelas sicológicas del terremoto, entre otros eventos.
El gran engaño viene precisamente de algunos ecologistas, que tratan de dar soporte racional a una posición ideológica. Ellos piensan que el ser humano es una peste que destruirá el planeta. Plantean la necesidad de reducir la actividad humana en el planeta, disminuir la población y la actividad económica a fin de volver a un estado de cosas en que los seres humanos no afecten en absoluto el mundo natural.
Este neo-maltusianismo está plamado en la página Web de Patagonia Sin Represas. Allí, entre muchos seudo-argumentos, señalan explícitamente su intención final: La crisis global que sufre la humanidad y el planeta ha dejado en evidencia que el crecimiento económico ilimitado en un mundo finito es el camino a la autodestrucción.
Queda claro que el enemigo hoy no es verdaderamente Hidroaysen, sinó la sociedad industrial y la economía de consumo. Este es el verdadero fraude de los opositores de Hidroaysen. Por razones éticas, el capitalismo e Hidroaysen deben ser defendidos.

Nota: La presente crónica se refiere únicamente al proyecto de centrales de Hidroaysen. Mientras no se defina el trazado de las líneas de transmisión nos reservamos nuestra opinión en este punto.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Aristoteles apoya a Segovia

La Asociación Nacional de Fútbol (ANFP) ha dado un triste espectáculo. Una elección llena de acusaciones cruzadas han enturbiado el proceso y ha cuestionado la legitimidad del triunfo de quien fue claro vencedor en las urnas. Partimos de la base de que la ANFP es una asociación gremial y, en principio, responde a sus bases: los clubes y sociedades anónimas deportivas (SAD) que lo componen. En este sentido no es muy distinta de la Asociación de Bancos, la Sofofa o la SNA. Sin embargo, ninguna des estas instituciones generan pasiones públicas tan desbordadas como las que generan los productos que comercializa la ANFP, que llamaremos genéricamente fútbol.

¿Cuál es el mejor gobierno a que puede aspirar la ANFP? Si seguimos a los antiguos filósofos griegos, veremos que ellos distinguían 3 tipos de forma básicas de gobierno: La Monarquía, la Aristocracia y la República. Los tres son formas "puras" a ojos de Platón y Aristóteles en la medida que propendan al bien común. ¿Y qué es el bien común? Este se identifica con la concreción de las aspiraciones del pueblo. Si se rige un pueblo belicoso, el bien común estará en las conquistas logradas; si se está frente a un pueblo que busca el desarrollo cultural, la consecusión de este logro será el bien común. En cambio, gobiernos que no persiguen dicho bien común se transforman en tiranías, oligarquías o demagogias.

Históricamente la ANFP fue una mas, aunque la mas influyente, de las múltiples asociaciones deportivas existentes en el país. Estaba conformada por clubes, todos corporaciones sin fines de lucro, que eran a su vez dirigidos por voluntarios con carácter amateur, que servían al fútbol en sus horas libres. A diferencia de otras asociaciones, el fútbol dió saltos económicos significativos, primero a partir de la recordada Polla-gol, y luego a través de diversos productos, tales como publicidad en estadios y camisetas, derechos de televisión, comercialización de los derechos relativos a la selección nacional y, por último, los derechos del canal del fútbol. Lo que a fines de los setenta se comenzó a denominar "fútbol empresa", se transformó en las SAD, que han llegado a cotizarse en la Bolsa de Comercio.

Esta transición no ha sido nada de pacífica. Ya parece en el olvido que, pese al crecimiento exponencial de los recursos disponibles, las antiguas corporaciones comenzaron a caer como palitroques por efectos de su administración amateur, y los saqueos a sus arcas por parte de dirigentes inescrupulosos. Las deudas comerciales, laborales y previsionales eran, hasta hace pocos años, el pan nuestro de cada día. La solución al problema vino desde la empresa privada. El enorme potencial de la actividad, unido a lo devaluado de sus actores permitió que varios clubes cedieran sus derechos federativos a las SAD. La idea detrás del cambio es que una empresa con dueños conocidos, de caracter claramente profesional, será una mejor gestora de los activos que las corporaciones, con sus dirigencias amateur. Se esperaba que el afán de lucro fuera el que permitiera un desarrollo acelerado del fútbol profesional.

En este marco, las SAD están obligadas a maximizar la utilidad que generan para sus accionistas. Esa es su misión. El rol de la asociación gremial que las agrupa debe necesariamente ser el de coadyudarlas a la consecusión de ese objetivo. Si seguimos a los Aristóteles, el bien común de la ANFP debe ser que los clubes de SAD que lo conforman sean mas ricos. Cuando haya pasado suficiente agua bajo el puente nos daremos cuenta que los modelos de desarrollo que enfrentaron a Mayne-Nichols con los clubes es la dicotomía entre una asociación fuerte frente a clubes fuertes. En el pensamiento de muchos está la idea de que, si los crecientes recursos que genera la ANFP van a los clubes, estos los dilapidarán, tal como se hizo en el pasado. Sin embargo, tal como lo hace la Sofofa o la ABIF, su objetivo no está en si misma, sinó como vehículo para que sus asociados logren sus objetivos. En este sentido resulta tan absurdo consultar al hincha por el presidente de la ANFP, como lo sería preguntar al cliente bancario por el presidente de la ABIF.

¿Y si los fondos se dilapidan? Sin duda habrá tales casos, pero las SAD que realicen una mejor gestión crecerán y, en el largo plazo serán mas rentables. Si miramos al extranjero, veremos clubes de mucho éxito económico y deportivo que han transitado por estrategias diversas. En el camino han quedado otros que no han sido eficientes. Es la ley del mercado que todos pedimos a las SAD que aplicaran cuando los clubes estaban quebrados. ¿Por qué ahora pedirles que actúen de una manera distinta?

Aun en el caso de que nos encontráramos con una actividad en que de consuno sus actores devaluaran sus intereses de largo plazo, debemos dar las gracias por encontrarnos hoy con que los medios, y especialmente el cable, están crecientemente poniendo interés en otros deportes: tenis, básquetbol, golf, automovilismo, etc. Un fútbol devaluado no disminuirá necesariamente la inversión publicitaria que hacen las empresas en el depórte. Quizá sería una bendición para nuestros exitosos tenistas, gimnastas y nadadores.

Este es el real desafío de Segovia, o quien quiera que se haga cargo de la ANFP, y de todos los actores del deporte: saber compatibilizar el desarrollo de largo plazo de la actividad con el legítimo lucro que pueda generar. En este sentido cabe mencionar que, el plazo de duración de las concesiones otrorgadas por los clubes a las SAD, siendo largo, no es eterno, y la proximidad del término del mismo puede generar presiones de beneficios de corto plazo que pueden dañar las instituciones. Asimismo, la institucionalidad debe adecuarse a los nuevos tiempo. La unión de la ANFP con la Federación de Fútbol de Chile, necesaria en tiempos del amateurismo, resulta anacrónica hoy. Es el ojo que hay que poner en los próximos años. En el intertanto, estoy seguro que si Aristóteles mirara la elección de la ANFP tendría claro que sus instituciones actuaron en la única forma en que podían hacerlo al elegir a Segovia.

miércoles, 21 de julio de 2010

El Indulto

La Iglesia a propuesto al Gobierno de Chile una reducción de penas de carácter mas o menos general, con motivo de la celebración del Bicentenario. La concesión de indultos tiene una larga data en la historia universal y deriva de tres vertientes principales:

    1. LA EQUIDAD: La justicia administrada por los órganos competentes se rige por leyes generales. Cada ley es creada sobre la base de un modelo de sociedad estático y fijo según los valores, creencias y cultura vigentes al momento de su dictación. Las leyes deben ser impersonales y generales, no pudiendo atender a cada caso particular. En este sentido, ya Aristóteles distinguía la Justicia de la Equidad, definiendo ésta como la aplicación de la primera al caso particular. Los antiguos hablaban ya de que sumum jus, summa injuria, llamando a limitar el alcance del ejercicio del derecho en los caso en que este cree condiciones particulares inicuas. El indulto es una medida tendiente a otorgar a la autoridad la posibilidad de ajustar las penas de personas que han comparecido ante la justicia, y cuyas condiciones particulares indican que no resulta justa la pena que cumplen. Esto ocurrió en Chile en los noventa, cuando se conmutó la pena de muerte a un condenado, dado que una parte importante de la sociedad estimaba que esta sanción, contemplada en la ley, resultaba inicua.
    2. LA MAGNANIMIDAD: La pena, concebida como la sanción social de una conducta reprobable, tiene un efecto disuasivo general, en tanto envía a la sociedad un mensaje en torno a las consecuencias probables de una acción, y también de carácter particular, al evitar que el sancionado pueda seguir cometiendo delitos. Esta vertiente permitió que los gobernantes remitieran penas de condenados, muchas veces por situaciones de alcance político, cuando su control de la sociedad es pleno. Junto con contribuir a la paz social, esta medida transmite la imagen de un gobernante bondadoso, pero empoderado, que no tiene temor de que la liberación de adversarios pueda constituirse en un riesgo para su posición. Este tipo de beneficios se otorga en fechas importantes para la sociedad, de modo de realzar el poder del gobernante en esos momentos. Conocido es el caso del juicio de Jesús en que, con motivo de la Pascua, el gobernador romano liberaba a un prisionero. Esta liberación no puso jamás en entredicho la autoridad del gobernador ni del Cesar, como tampoco el imperio de la ley.
    3. EL TEMOR: Finalmente, en la posición opuesta a la anterior, la autoridad genera este tipo de medidas cuando piensa que no hacerlo puede derivar en perjuicios para el ejercicio de su autoridad. Son muchos los casos en que la presión social o la de la comunidad internacional consiguió la liberación de presos de conciencia o, incluso de hechos de sangre. El caso mas reciente es la liberación de 52 presos en Cuba ante la fuerte presión recibida por ese Gobierno por parte de la comunidad internacional, en particular, de la Unión Europea.
La Iglesia funda su argumentación en las dos primeras razones. Son referencias a la equidad la demanda relativa a las malas condiciones carcelarias existentes y la falta de oportunidades de reinserción social. Asimismo, es un llamado a ella las solicitudes de rebaja de penas a presos mayores de 70 años, con enfermedades graves, o a las madres. Finalmente son un llamado a ver las situaciones particulares el requerimiento, respecto de los condenados por violaciones a derechos humanos, a revisar los grados de responsabilidad que le cupo al preso y de libertad con que actuó al cometer el delito.

La Iglesia hace un llamado a la equidad al no diferenciar en los beneficios según se trate de violadores de DDHH u otros, sin perjuicio de que la medida que se tome debe respetar el ordenamiento jurídico internacional, que hace imprescriptibles e inaministiables los delitos de lesa humanidad. Sin embargo esta norma es de dudosa aplicación en casos de reducciones de pena, mas aun tratándose de delitos cometidos antes de que ella existiera.

La Magnanimidad se da en la circunstancia en que se pide el indulto. Las fiestas del Bicentenario, según la Iglesia, deben ser una mesa para todos. Los presos no deben quedar excluidos a priori. La Iglesia hace ver que estos beneficios no degradan a la justicia, sino que la enaltecen. Llama en este sentido a considerar los gestos de humanidad y de arrepentimiento que los potenciales beneficiados puedan haber tenido.

Como es obvio, el temor no figura en la argumentación de la Iglesia. Sin embargo es un argumento que puede pesar, en sentido inverso, en las acciones que adopte el Gobierno. El presidente Piñera, desde la campaña, ha debido desmarcarse de quienes lo acusan de estar asociado a los herederos de la dictadura, cercanos a los violadores de DDHH. El exceso de celo en marcar esta distancia puede generar un rechazo a priori de los planteamientos de la Iglesia.

La argumentación de la Iglesia es un llamado a la misericordia, considerando cada caso particular. No es posible que medidas de esta naturaleza sean adoptadas por el legislador. Contrariamente a una corriente que parece ir creciendo en el tiempo, la autoridad del Presidente de otorgar indultos lleva implícita la idea de que él podrá ajustar en lo particular lo que a la ley le resulta imposible en lo general. Es el desafío para nuestras autoridades. Al ser elegido el Presidente, parte de nuestra soberanía personal y social queda delegada en sus manos. ¿Tendrá nuestro Presidente el valor de tomar las decisiones que su conciencia le convoque?

viernes, 25 de junio de 2010

¿Quienes deben ir al Mundial?


El Campeonato Mundial de Fútbol de la Fifa es una de las confrontaciones deportivas mas llamativas del planeta. En él participan 32 equipos clasificados entre sus asociaciones miembros en distintas federaciones regionales.

Las clasificaciones mismas convocan la atención e interés público y constituyen un negocio millonario para los participantes. En el mundial actualmente en desarrollo clasificaron 5 asociaciones sudamericanas, pasando todas ellas a la segunda vuelta del evento. Este hecho nos hace cuestionarnos la asignación de cupos al mundial por Confederaciones, debido al desigual desempeño de los equipos de uno y otros en el evento.

Para Sudáfrica clasificaron equipos de las distintas Confederaciones, de acuerdo al siguiente patrón:
  • Zona_______Total___%
  • Europa________13____41%
  • África__________6____19%
  • Sudamérica______5____16%
  • Asia___________4____13%
  • Concacaf________3____9%
  • Oceanía_________1____3%
  • Total general__32__100%

Nota: Australia participa desde 2006 en el Grupo Asiático

¿Es justa esta distribución?

Existen distintos criterios para evaluar la justicia y razonabilidad de esta distribución. Por cierto que criterios económicos son relevantes en tanto las Federaciones mas "ricas" accederán a mayor cantidad de cupos por el potencial valor publicitario del evento. Asimismo, la FIFA ha conseguido masificar la actividad futbolística a través del mundo por la vía de incorporar un mayor número de selecciones de distinto orígenes. Esto perjudica a aquellos países que tienen un desarrollo futbolístico de mas largo plazo, pero cuyas economías tienen un tamaño reducido, como es el caso de Sudamérica. Sin embargo, esto atenta contra la calidad del espectáculo mismo, en tanto se puede estar privando de acceso al mundial a equipos de nivel futbolístico mayor que el de varios de los asistentes.

Intuitivamente podemos señalar que Colombia o ecuador podrían haber hecho un papel mas decoroso que el que hicieron Francia, Corea del Sur o Camerún, Honduras o Nigeria. ¿Son estas participaciones un caso aislado o responden a patrones de largo plazo? Para evaluar lo anterior hicimos un estudio de las participaciones de las distintas selecciones en las primeras fases de los tres últimos mundiales. Calculamos el puntaje promedio obtenido por los participantes de cada una una de las federaciones en las distintas primeras vueltas de los campeonatos de Japón-Corea, Alemania y Sudáfrica.

El cuadro es el siguiente:

Zona___Nº Particip.___Puntos Total___Prom. Ptos.___Desv. Estandar
Sudamérica__14_________81__________5.79________2.4
Europa______42________200__________4.76________2.4
Concacaf____10_________31__________3.10________2.2
Oceanía_____ 1__________3__________3.00________s/i
Asia________13_________39__________3.00________2.6
África_______16_________41__________2.56________1.9
Total general__96________395__________4.11________2.5

El cuadro nos dice que en los últimos tres mundiales han habido 14 participaciones de equipos sudamericanos, los que obtuvieron, en promedio, 5,79 puntos en cada una de ellas, el mejor promedio de los participantes. Por otro lado, los africanos, con 16 participaciones, obtuvieron apenas 2,56 puntos en promedio.

Los resultados obtenidos por los sudamericanos superan en mas de un punto a los europeos, pese a lo cual estos tienen el triple de participaciones de aquellos.

Se podría argumentar que los puntajes sudamericanos están fuertemente influidos por los de Brasil y Argentina, existiendo una diversidad muy grande con los obtenidos por el resto de los países. En este sentido, el promedio no sería una medida representativa. Sin embargo, calculamos la desviación estándar de los resultados obtenidos. Esta es una medida estadística que dimensiona cuan alejados del promedio pueden estar los resultados parciales de la muestra. Si en una muestra de dos países tenemos que uno tiene 5 puntos y otro 1 punto, mientras que en otra muestra existen dos paises con 3 puntos, en ambos casos el promedio será 3, pero en el primer caso la desviación estándar será mayor.

En la tabla vemos que la desviación estándar en los casos de Europa y Sudamérica es la misma, por lo que se puede concluir con certeza, que los peores resultados de equipos de la Conmebol serán mejores que los de los peores de la UEFA. Resulta escandaloso que las participaciones de equipos asiáticos y africanos sean similares a las de Sudamericanos, siendo que sus puntajes llegan a cerca de la mitad del promedio obtenido por estos.

Llegará el momento en que la FIFA deberá considerar el valor del espectáculo que ofrecerá en el mundial, privilegiando la calidad por sobre consideraciones políticas. Quizá las asociaciones sudamericanas deben valorizar efectivamente el aporte futbolístico que entregan, exigiendo cupos acorde a su potencial.

viernes, 11 de junio de 2010

Los extraños caminos del Espíritu Santo

Este es un artículo escrito principalmente para Católicos que creen en la intervención del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia. En el mostramos que la elección de Benedicto XVI ha sido clave para que ella pueda sortear los desafíos que implica el descubrimiento de las graves faltas de algunos sacerdotes y de su encubrimiento por parte de la jerarquía.

Cuando el Papa Juan Pablo II murió el año 2005 un gran vacío se sintió en el pueblo católico y en un número importante de cristianos y no cristianos. Su rol en la caída del muro de Berlín, su participación en la solución de conflictos políticos significativos, como las crisis entre Chile y Argentina de 1978, y especialmente su juventud de alma y carisma personal, expresado en sus actividades artísticas y deportivas y sus incontables viajes alrededor del mundo, conllevaron una figuración mediática y valoración popular nunca antes vista para la figura de un Papa.

Juan Pablo supo reconocer la importancia de los medios de comunicación y la modernidad. Su llamado a una Nueva Evangelización en 1992 ponía énfasis en la utilización de todos los instrumentos que ella ofrece. Sin embargo, su pensamiento también ha sido catalogado como conservador en sus contenidos. Luego de la crisis de la Iglesia post-conciliar, expresado tanto por expresiones hiper-reformistas, como algunos elementos de la Teología de la Liberación, como asimismo por movimientos involucionarios, como los Lefevristas, el potificado de Juan Pablo II se erigió como un pensamiento conservador que, inspirado en las lecciones conciliares, puso un dique de contención al reformismo y al integrismo extremo.

Los aportes teológicos de Juan Pablo II fueron importantes dentro de su largo pontificado: un aggiornamiento de la Doctrina Social de la Iglesia en vistas a los 100 años de la primera encíclica sobre el tema, cuya especial novedad fue un reconocimiento del valor del mercado, la ratificación de los valores tradicionales de la Iglesia en moral sexual y familiar, un nuevo catecismo, entre otros aportes. Su pensamiento conservador contrastaba con la imagen vital y juvenil del Papa.

Al momento de su fallecimiento, el Colegio Cardenalicio eligió como su sucesor en forma bastante rápida al Cardenal Joseph Ratzinger, hasta entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, especie de Ministro de Doctrina del Vaticano, encargado de preparar las encíclicas y demás documentos doctrinarios del Vaticano. Esta designación no fue sorpresiva. Gran parte del Colegio Cardenalicio había sido elegido por Juan Pablo II, por lo que se podía presumir que la linea conservadora de la Iglesia debía prevalecer.

Los sectores reformistas asumieron con resignación lo que vieron como una involución de la Iglesia. Muchos veíamos con reservadas dudas cómo un anciano, un intelectual de claustro universitario, iba a reemplazar a un Papa tan querido y con tanto carisma personal. Los viajes del Papa pronto se redujeron significativamente, y su doctrina se asemejó a la de su antecesor. En lo personal, y de manera absolutamente inconfesada hasta hoy, me preguntaba en aquel entonces qué es lo que el Espíritu Santo nos quería decir con la designación de quien sería Bendicto XVI.

Los Católicos creemos que es el Espíritu Santo quien ilumina a los cardenales en el Concilio. Su designación tiene origen divino y la principal consecuencia, junto con asumir la jefatura de la Iglesia, es el dar carácter infalible a sus expresiones formales en temas doctrinarios. Un mínimo de humildad implicaba asumir que, ante la sabiduría divina, había elementos que El conocía y que yo no podía comprender y que darían algún sentido a esta designación. Esta razón estaba lejos de mi comprensión.

Por supuesto, el tiempo no dió la razón a mis prejuicios. El gran desafío para la Iglesia de los últimos años han sido las crisis derivadas de la descomposición moral de parte del clero, y su eventual encubrimiento por parte de la jerarquía. Estos hechos tienen una larga data, según se ha documentado en diversas diócesis alrededor del mundo, sin embargo surgió como un tema de interés público a mediados de los '90, y explotó de manera definitiva en los últimos años, al conocerse casos que se han convertido en paradigmáticos, como es el del fundador de los legionarios de Cristo y el encubrimiento sistemático por parte del clero de Irlanda.

Estos hechos han impactado profundamente a la Iglesia, por estar vinculados a círculos que se pensaban cercanos a la fe, a baluartes del catolicismo en un mundo cada vez mas secularizado. La explosión de la crisis golpeó la linea de flotación de la Iglesia. A partir de entonces han surgido criticas sistemáticas a la tradición del celibato, al secretismo de las instituciones eclesiásticas, y se han adosado otras discusiones poco relevantes en el tema, como son la indisolubilidad del matrimonio, el sacerdocio femenino, etc. Es una época de crisis que exige cambios significativos en la Iglesia.

Sin embargo, los tiempos exigen una capacidad de discernimiento sin comparación. Este desafío exige una mano ferrea, anclada firmemente en el cimento de la Iglesia, que es Cristo, y con la vista puesta en el mundo que le toca vivir, a fin de descubrir en él los designios de Dios. El Espíritu Santo nos ha dado en nuestro Santo Padre una guía clara e inspirada, con conocimientos teológicos profundos, con la mano firme para dirigir su Iglesia, pero sin perder de vista los desafíos reales del siglo. La carta a los obispos de Irlanda es un ejemplo claro de la firme corrección paternal del pastor a sus hijos caídos. En ella no deja lugar a ambigüedades en la crítica necesaria a quienes han fallado, pero tampoco pierde la vista de sus obligaciones como guía, tanto de víctimas como victimarios. Presenta a una Iglesia inflexible respecto de sus obligaciones, pero caritativa hacia todos, especialmente para con las víctimas de los hechos de sus propios miembros. A partir de entonces ha quedado claro que la Iglesia no puede hacerse cómplice ni encubrir ninguno de estos hechos. Nunca mas podrá mirar para el lado ni podrá buscar soluciones "diplomáticas" para estos graves pecados. El Papa ha sido el primero en dar la cara por todos nosotros los católicos, y nos urge, tanto al clero como a laicos, a seguir la huella que ha marcado.

El Espíritu nos ha regalado un pastor en el que podemos creer. Damos gracias a Dios por darnos un Papa cuyo anclaje en el Evangelio con certeza nos permitirá llegar a buen puerto en la tormenta que nos rodea. Estamos ciertos que los cambios que vendrán por medio de este anciano de claustro que Dios nos ha dado como guía, serán los necesarios para que la Iglesia se proyecte en su tercer milenio de vida.

viernes, 4 de junio de 2010

El Sentido de la Moda

Si usted no lo sabe, cuando no estoy escribiendo en este blog, dedico gran parte de mi tiempo a dirigir una empresa de vestuario. Mi fuerte son los números y la administración financiera, lo que muchas veces me pone en frente a muchos actores de la industria, enfocados primariamente al diseño, al arte, etc.

Mi formación me lleva continuamente a cuestionarme el por qué de las cosas. Antes de mi incursión en el sector textil yo había trabajado en la industria de alimentos, en el sector forestal y de energía. En estas áreas es fácil encontrar necesidades "reales" que son satisfechas por los agentes de la industria: disponer de alimentos, madera para construcción o energía para iluminar. En cambio, el mundo del vestuario se nutre de una necesidad que va mucho mas allá de simplemente cubrirse por frío o pudor. Nos encontramos frente a la explotación de necesidades mas subjetivas, tales como el afán de buscar la distinción al individualizar la imagen personal, la búsqueda de la belleza, y la asociación de estilos de vida predominantes con modos de vestir específicos.

Hasta hace no muchas décadas el tipo de vestuario permitía identificar con bastante precisión el origen social de las personas. El vestuario era en general caro, y el de calidad debía durar por años. Así, las modas cambiaban lentamente, y al mutar, generaban una práctica común de pasar las prendas desde las clases altas a las menos acomodadas, a través de regalos que eran bien recibidos. Así, en la calle era fácil identificar, con tan solo mirar la ropa, el origen social de las personas.

El comercio se realizaba principalmente por tiendas individuales que comercializaban normalmente su propia producción. Las marcas eran primariamente locales, al estar restringidas las importaciones. Las prendas buscaban estilos clásicos, tendientes a durar en el tiempo.

La masificación de las marcas, el desarrollo del retail masivo, la globalización y el surgimiento de China como proveedor de bajo costo produjeron una igualación en la oferta. Los productos importados de Oriente copiaron la imagen de las marcas de vanguardia, al igual que el retail, que la pone a disposición de los clientes con gran rapidez.

El cambio social es notable. Hoy, en la calle, el estilo de vestuario ya no define clases sociales. Los estilos pasan a ser transversales en este aspecto. Sin embargo, el afán de individualización a través del vestuario no ha cesado por ello. Hoy la ropa sirve de identificador de modelos sociales mas asociados a tribus urbanas o estilos de vida. Las marcas apuntan a estos segmentos a fin de obtener la segmentación requerida y salir del mainstream provisto por las cadenas de retail en sus compras masivas de oriente. A su vez, estas cadenas están pendientes de los desarrollos en los segmentos mas populares, incluyéndolos en sus colecciones e incentivando su masificación. Al difundirse el estilo, un nuevo segmento alternativo surge rápidamente en contraste. Este vértigo alimenta a la industria, que requiere constantemente forzar las compras a través de la imposición de nuevas modas.

Vemos en este círculo virtuoso de crecimiento para la industria un aprovechamiento de la necesidad de individualización y reforzamiento de la auto imagen. La belleza nunca ha sido mas subjetiva. Nos podemos asombrar nosotros mismos con la rapidez con que asumimos modelos que, a lo mejor, nos parecieron chocantes, o derechamente feos, la primera vez que los vimos. En este sentido, la subjetividad de la belleza no implica solo cambios de percepción de una persona a otra, sino que también respecto de la visión que tenemos nosotros mismos de ella a través del tiempo.

Los modelos de estilo y belleza pasan a ser relativos espacio-temporalmente. Al final del día, aquello con que nos vestimos refleja nuestras percepciones sociales. Una moda plural es el reflejo de una sociedad plural. El eclecticismo social nutre variedades de estilos representativos de dicha diversidad.

¿Es la diversidad un fin en si misma? En mi contacto con diseñadores y gente de la industria, el vértigo que impone la realidad del negocio obliga a buscar cada vez con mayor rapidez el cambio. Se valora el producto diferenciado, el que entrega nuevas interpretaciones en formas y texturas. Sin embargo, en la prosecución de las modas, y en el tratar de adelantarse a ellas, muchas veces se cae en el frenesí del cambio por el cambio, del buscar lo distinto por ser distinto. Se aplaude la propuesta mas transgresora, sin evaluar el sentido estético de la misma ni su concatenación con la realidad social en que se inserta.

El verdadero diseñador es aquel que sabe plasmar en texturas y colores una realidad social en desarrollo. Hay patrones que se repiten a través de la historia. Por ejemplo, en vestuario masculino, tiempos de austeridad se asocian a colores lisos, cuellos modestos y prendas entalladas. Lo opuesto en tiempos de opulencia, donde priman las lineas y cuadros de contrastes fuertes y la generosidad en las dimensiones. Estos patrones tienen sentido económico que se filtra en lo estético. Un vestuario punk, uno hip-hop, o un estilo financiero-urbano debe reflejar los valores de sus destinatarios, adecuando las prendas a la evolución de sus necesidades.

Podemos ver jóvenes que se incorporan al mundo del trabajo después de asociarse a grupos emo, hip-hop o cualquier otro. Ellos estarán normalmente dispuestos a aceptar los códigos de su nueva realidad social, pero querrán en sus prendas guiños al estilo al que se encuentran asociados. El arte consiste en identificar los cambios sociales en los distintos grupos que permitan entregarles una propuesta acorde a sus nuevas necesidades.

El cambio por el cambio no vende. Sólo es exitoso el estilo que logra identificar los cambios sociales y reinterpretar el vestuario en el momento justo en que ello ocurre.

domingo, 30 de mayo de 2010

Las (nuevas) Cuestiones Valóricas

La Iglesia Católica ha determinado que los fieles fallecidos deben ser sepultados en terreno sagrado, el que se ubica exclusivamente en cementerios católicos. El Estado prohíbe la sepultación de fallecidos en cualquier lugar distinto de los cementerios públicos. La polémica crece. Los creyentes sienten que el Estado les cercena la posibilidad de que sus deudos alcancen el cielo, y el Estado afirma que es a él a quien corresponde, por motivos sanitarios, determinar los lugares aptos para inhumaciones. Los creyentes forman ligas que ayudan a la inhumación clandestina, en recintos sagrados, de los fallecidos. La policía persigue a los infractores. Se ven casos de personas fallecidas que son trasladadas maquilladas, sentadas en sus vehículos, a los lugares de sepultación.

No es una película de horror ni un caso extremo. Es ni mas ni menos que lo ocurrido en Chile hace unos 130 años atrás. Las cuestiones valóricas no tienen nada nuevo. Pese a que el conflicto entre los que dan connotación política a sus creencias religiosas, y aquellos que pretenden desvestir de toda influencia de fe las políticas públicas, es percibido como un enfrentamiento contemporáneo, lo cierto es que en Chile tiene raíces bien ancladas en los orígenes de la República.

En los primeros años después de la independencia la estructura político-social del país cambió poco. Si bien las referencias al Rey, el Virrey y el Gobernador se trasladaron al Director Supremo y luego al Presidente, el cuadro institucional general se mantuvo con alto grado de continuidad. La llegada de los primeros ingleses y norteamericanos a comerciar fue, en general, bienvenida por todos, pese a provenir de una raíz religioso-cultural distinta.

El advenimiento de la riqueza minera del norte a mediados del siglo XIX generó el desarrollo de una nueva clase adinerada, que se contrapuso a la oligarquía conservadora-agrícola tradicional. Este grupo se relaciona con la primera generación post guerra de independencia, que nace en un contexto de paz social y prosperidad económica. Así, en el norte surge el Partido Radical, y en Santiago, la Sociedad de la Igualdad. Ambos referentes se erigen en un rol antagónico a los sectores conservadores y al clero dominantes, el primero enarbolando el racionalismo como su bandera de lucha, y los segundos marcados por los ideales románticos.

Esta lucha derivaría, a finales del siglo, en las grandes leyes laicas: Registro Civil, Matrimonio Civil y Cementerios Laicos. Estas normas fueron ampliamente resistidas por los sectores tradicionales, que vieron en ellas un ataque a la Iglesia y sus prerrogativas. En este marco se dieron los conflictos a que hacíamos referencia al inicio de esta crónica. Sin embargo, se alcanzaron algunos puntos de acuerdo y el círculo se cerraría con la separación definitiva entre Iglesia y Estado consagrada en la Constitución de 1925.

Los gobiernos radicales,que dominaron la política chilena de mediados del siglo XX respetaron el rol de la Iglesia, sin perjuicio de insistir en el desarrollo de iniciativas de marcado laicismo, principalmente en el área de la educación, hasta entonces dominada ampliamente por el la acción de la Iglesia. Por otro lado los sectores conservadores responden con una mayor sensibilización social de sus posturas. Si bien siempre hubo iniciativas sociales de parte de sectores tradicionales, especialmente a contar de la segunda mitad del siglo XIX, estas se hacen mas patentes e institucionales al surgir, en el mismo seno del Partido Conservador, una vertiente influida significativamente por la Doctrina Social de la Iglesia, que finalmente se transformaría en la Democracia Cristiana.

La Iglesia Chilena en la segunda mitad del siglo XX comienza a adherir en forma cada vez mas firme a esta nueva linea, alejándose de las posturas mas conservadoras. En este estado de cosas la sorprende la crisis democrática de 1973. Ella se mantiene fiel a su desarrollado brazo social, manteniendo autonomía, y muchas veces antagonismo, frente al gobierno de Pinochet. De esta manera gana el respeto del mundo de izquierda, perseguido por la dictadura.

La restauración democrática sorprende a la Iglesia con un bien ganado prestigio social al haber sido un baluarte de la defensa de los Derechos Humanos. Paralelamente el poder es asumido por dos presidentes demócrata cristianos, con lo que se asegura un campo fértil para que los alcances políticos de sus propuestas sean oídas. Sin embargo, el ala izquierda de la Concertación gobernante presiona cambios en temas denominados "valóricos". Así, los antiguos conflictos por cementerios y partidas de nacimiento, matrimonio y defunción, resurgen bajo las denominaciones de divorcio, píldora del día después, aborto, uniones civiles homosexuales e incluso, educación pública.

Este nuevo debate pone contra la pared a los sectores conservadores, quienes reaccionan oponiéndose a todas las iniciativas. En el caso de la nueva ley de Matrimonio Civil el resultado fue el peor esperable: Una ley que permite el divorcio unilateral sin expresión de causa. El tema de la píldora del día después quedó finalmente reducido a un tema técnico (¿hay o no aborto?) y de información a los padres. El resto está por verse.

La Iglesia vuelve en estos temas a sus posiciones tradicionales, perdiendo ascendiente progresivamente sobre los sectores de izquierda y liberales. Los escándalos sexuales protagonizados por sacerdotes, y la forma de tratarlos por parte de la curia, minan su prestigio social y la hacen volcarse hacia una revisión de sus propias instituciones, perdiendo de alguna manera el foco en la orientación de sus fieles.

Se avisora un nuevo conflicto entre sectores conservadores y liberales, ahora en el poder por primera vez en 50 años en forma democrática. Lo que generó en su momento grandes conflictos al interior de la Concertación, amenaza también con hacerlo también con la Alianza. Los liberales y Conservadores del sector se enfrentan, existiendo en ambos lados pragmáticos y ortodoxos. Es muy probable que la solución vaya por el lado del mínimo común denominador, como fue lo que hizo la Concertación en sus 20 años de gobierno. De esta manera muchos temas serán resueltos de manera que resulte el menor daño al conglomerado, postergando muchas decisiones para futuras administraciones.

Los resultados esperables de dicha actitud pueden ser desastrosos. El dejar la pelota dando bote, puede devenir en un autogol, tal como ocurrió con la ley de Matrimonio Civil. Una actitud conservadora socialmente responsable exige hacerse cargo de los temas llamados "valóricos" no solo desde la perspectiva de leyes específicas. Junto a oponerse al aborto se requiere una política pro-vida que incluye la educación sexual, el apoyo del estado a la madre adolescente, la persecución criminal tanto de los parteros informales como de los médicos que las practican en clínicas privadas, etc. La defensa del matrimonio y la familia requiere acciones positivas en el sentido de restringir los horarios del comercio, desgravaciones tributarias por costos en educación, etc. La regulación de uniones civiles debe proteger a quienes hayan puesto sus activos e ingresos en común, pero cuidando los derechos de hijos y cónyuges.

En resumen, un adecuado desarrollo del mundo conservador requiere mucho mas que una simple oposición a lo que percibimos como cambios negativos. Por el contrario, requieren de una actitud compasiva, y un desarrollo real de política activas de defensa del modelo de vida que, mas allá de nuestras convicciones personales, contribuye a un mayor bienestar social.